Cuando la música emociona

Este fin de semana he descubierto, por recomendación, una banda sonora sencillamente maravillosa. Es la BSO de la película «Un toque de canela» («A touch of spice» en inglés), película griega.

Hace mucho tiempo que no me conmovía de esta forma con unas piezas de música. Es una música evocadora, atemporal, deliciosa, te atrapa sin pedir permiso y se queda para siempre.

Se puede llegar a llorar simplemente gozando de escuchar música? Rotundamente sí. A mí se me han saltado las lágrimas de puro placer, sin más.

Alguien pensará que exagero… pues es posible, pero en este momento de efervescencia emocional, mis neuronas están hipersensibles y disparan las sensaciones, los sentimientos, las emociones, de forma que es complicado acotar la realidad. De lo que no cabe ninguna duda es que me ha hecho sentir y emocionarme.

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