vacío real

llegó despacio a casa, arrastrando los pies, como con pereza…

una enorme sonrisa resaltaba en su cara, era la evidencia de una felicidad que marcaba sus días.

ella le había dejado sólo hacía unos instantes en el portal de casa, un largo desfile de dulces besos, unas caricias, un enorme y eterno abrazo, habían enmarcado la despedida, casi sin palabras, tal solo un «te quiero» susurrado al oído… que falta hacían las palabras después de unos maravillosos días? que necesidad había de palabras cuando una mirada lo expresa todo?

encontró la casa fría, especialmente fría al abrir la puerta, un terrible golpe de soledad abofeteó su rostro al encender la luz del recibidor.

un extraño olor se apoderó de su mente, qué era? rápidamente su corazón respondió, era olor a vacío, a desierto, a soledad… de forma inmediata se dio cuenta, solo faltaba ella pero era de una forma esencial, casi agresiva.

respiró hondo y lento, varias veces, después un largo suspiro, sin darse apenas cuenta sus sentidos la buscaban, buscaban su olor, buscaban su sabor, buscaban su ritmo, buscaban su piel, pero por mas que miraban sus ojos no la encontraban.

no habían pasado más que unos segundos y ya sus manos temblaban de soledad.
dejó caer todo su peso en el sofá y se acurrucó como un niño buscando un consuelo imposible.

hizo sonar algunas canciones intentando provocar los recuerdos, pero sólo consiguió acentuar la melancolía.

olió sus manos que olían a ella, a ese delicado aroma de su crema hidratante, pero al aspirar, aquellas partículas rasgaron su corazón.

cerro los ojos, los apretó con fuerza con la intención de evocar recuerdos cercanos, y el crepitar de un fuego ayer amigo, acribilló su cara con chispas candentes.

volvió a respirar, volvió a suspirar, y el renovado aire le hizo recordar algo pronunciado por su amor, «no recuerdes, imagina, traslada tu mente a mi lado, y la fuerza de mi corazón te traerá conmigo».

quitó presión a sus ojos cerrados, relajó la tensión de sus manos, de su espalda, de su rostro, y recuperó la sonrisa de plata…

de forma inmediata imaginó aquellos ojos mirándole con cariño, imaginó aquella risa contagiando la propia, imaginó aquella voz, música celestial, imaginó aquellas manos erizando toda su piel, imaginó aquellos labios besando los suyos, y un tsunami de felicidad se desbordó en forma de perlas saladas, lágrimas de amor.

su casa se llenó de su esencia iluminando cada rincón, y millones de partículas de ella flotaron a su alrededor llenando cada espacio antes vacío.

era una luz principesca, era un aroma «real».

la lágrima

una lágrima resbala por su mejilla, fría, densa… acariciando su piel, desgarrándola.

el tren se aleja lentamente, sin estrépito pero de forma inexorable, una vez puesta la maquinaria en marcha es complicado detenerlo.

una punzada en el vientre le hizo despertar del ensueño, un repentino impulso estuvo a punto de hacerle emprender la carrera, estaba allí, allí y ahora, y el tren se alejaba.

cerró los ojos y mas lagrimas siguieron el camino de la primera, un tren de emociones surco su rostro, dejando la huella de raíles salados.

de forma instintiva sus dedos, truncaron el camino emprendido, limpiando sin miramientos el rastro dejado, rompiendo el huella escrita en la piel.

los ojos se abrieron, buscaron el tren, miraron mas allá buscando un por qué? mas el tren no paraba, se iba, desalojando vapores, diluyendo el rastro que ayer fue.

mirando bien dentro la huella persiste, vestigio de un pasado cercano, fresco recuerdo del tren que no tan ayer traslado sus emociones, y no está tan lejos, sólo hay que quererlo.

tu luz

hoy al amanecer he llorado lágrimas de felicidad, lágrimas de colores, lágrimas que han regado la ilusión que siembras en mi cada día, y mis dedos las han recogido para dibujar reflejos imposibles, trazando en el aire tu rostro contra el cielo, provocando la sonrisa de las nubes.

hoy al amanecer tu luz ha eclipsado la del sol, ha guiado mi despertar revelando el camino que irremediablemente me lleva a ti, a tu corazón.

a tu lado

llueve ilusión en mi vida,
llueve ilusión a tu lado,
empapas mi ser con tu risa,
germina mi alma a tu encuentro.

orientas un cielo infinito,
alumbras senderos de gloria,
ubicas razones ocultas,
amaneces en mi dulcemente.

tu mirada abre ventanas,
ventanas en mi corazón,
lo leo en tus ojos princesa,
para mi eres tú la razón.

razón de ser y crecer,
razón para andar y avanzar,
única causa en mi vida,
la causa de ser lo que soy.

tu presencia inflama mi piel,
tu contacto me conmueve,
me miras y me estremezco,
te siento y me siento vivir.

estar juntos…

estar juntos es saber que si das un traspiés tienes alguien en quien apoyarte,

es saber que si te caes hay alguien que te ayudara a levantarte,

es saber que sufrirá tu dolor como si fuera suyo y a pesar de todo te sonreirá.

estar juntos es saber que uno + uno es mucho más que dos, porque estar juntos es ser UNO, y cada uno de los unos es mucho más que uno.

si hay alguien a tu lado, si hay alguien contigo, que quiere mucho más que disfrutar de ti, eres afortunad@, porque el sufrimiento será más llevadero y el disfrute, el placer, la alegría, será inmenso, podrás ver y sentir «fuegos artificiales» con solo su presencia.

yo soy enormemente afortunado OYAMANEM SM

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si pincha ACEPTAR está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies