verdades a medias

que oscura es hoy la noche en mi corazón,
lacerado de amor imposible,
mutilado de verdades a medias,
consolado de palabras vacías.

verdad o mentira que cerca se muestran,
luz diminuta ilumina un instante,
mas se apaga rauda sin apenas fulgor,
sembrando de sombras cualquier ilusión.

para qué esperar si no ha de llegar,
para qué sonreír si siento llorar,
para qué respirar si quiero morir,
para qué vivir si no hay qué esperar.

mas hay que vivir aunque no se pueda,
hay que respirar aunque doler, duela,
hay que sonreír aunque llore el alma,
habrá que esperar aunque nada llega.

mostrar siempre fuerza, el débil no sirve,
aguantar el llanto, no vaya a ser cosa,
no sentir apenas, ni aunque sean penas,
mantenerse entero, integro y altivo.

pues yo no puedo, no quiero, no sirvo.
siento más que respiro y no paro de hacerlo,
mi corazón sangra a gritos… sordos lamentos,
lágrimas punzantes invaden mi alma.

dónde se esconde la ilusión perdida,
dónde disimula la risa su encanto,
dónde duele menos respirar despacio,
dónde está enterrada mi cierta sonrisa.

agradable sometimiento

Anoche soñé contigo. Tus ojos me miraban, tus labios sonreían, tus manos calmaron mi errático deambular, templaste mi ánimo.

Como un niño me refugié en tu regazo, busqué tu protección. Tu serenidad alimenta mi anhelo, y mi respiración se hace casi imperceptible, serena y pausada.

Qué tienes que me puedes, qué me das que me sustentas, qué poder ejerces sobre mí.

razón de vivir

seguiré luchando, no me rendiré ante los contratiempos, yo soy más fuerte, venceré

si en algún momento ves que desfallezco, ofréceme tu mano y una sonrisa, escúchame un minuto y déjame respirar varias veces, sé que me levantaré y continuaré mi lucha

tengo motivos para no abandonar, y siempre serán más importantes que cualquier problema, me dan mucho más, son y serán mi horizonte, el motivo de levantarme cada día, la razón de llevar la cabeza alta, la inspiración de mi orgullo.

ya no brilla la luna

las nubes ocultan la luna

ya no brilla la luna, un mar de soledad oculta su fulgor.

oídos que no quieren oír, escuchan lamentos huérfanos de amor, distorsionados por esperanzas vanas.

no se puede andar cuando se mira atrás, pasos torpes retratan una ilusión perdida.
gritos sordos, miradas mudas, lamentos… por qué esperas al marchar?

mi alma se desangra a borbotones, no existe torniquete capaz de detenerlo, cuando una mirada duele, una palabra hiere, y hasta el aliento taladra el corazón.

necesito paz, paz interior.
demasiadas batallas perdidas, demasiadas batallas no ganadas, una guerra que no termina nunca, se cobra la vida en pequeños sorbos, que laceran el espíritu, apuran la fe, agotan las fuerzas.

nunca unas lágrimas fueron tan ácidas, jamás un lamento fue tan profundo.

busco y no encuentro, miro y no veo, me deshago en pensamientos baldíos, necesito encontrar un cabo, una tabla, un flotador, y pataleo para no hundirme.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si pincha ACEPTAR está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies