versos de vida

cada día escribo versos de vida con la tinta de tu risa,
orientas mi mirada con la brújula de tu piel,
embrujas mi caminar, tiendes tus manos, me atrapas.

abrázame y permite que me pierda entre tus brazos.

y si alguien pregunta por mi…
sonríe y comprenderá que moro en tu corazón.

vacío real

llegó despacio a casa, arrastrando los pies, como con pereza…

una enorme sonrisa resaltaba en su cara, era la evidencia de una felicidad que marcaba sus días.

ella le había dejado sólo hacía unos instantes en el portal de casa, un largo desfile de dulces besos, unas caricias, un enorme y eterno abrazo, habían enmarcado la despedida, casi sin palabras, tal solo un «te quiero» susurrado al oído… que falta hacían las palabras después de unos maravillosos días? que necesidad había de palabras cuando una mirada lo expresa todo?

encontró la casa fría, especialmente fría al abrir la puerta, un terrible golpe de soledad abofeteó su rostro al encender la luz del recibidor.

un extraño olor se apoderó de su mente, qué era? rápidamente su corazón respondió, era olor a vacío, a desierto, a soledad… de forma inmediata se dio cuenta, solo faltaba ella pero era de una forma esencial, casi agresiva.

respiró hondo y lento, varias veces, después un largo suspiro, sin darse apenas cuenta sus sentidos la buscaban, buscaban su olor, buscaban su sabor, buscaban su ritmo, buscaban su piel, pero por mas que miraban sus ojos no la encontraban.

no habían pasado más que unos segundos y ya sus manos temblaban de soledad.
dejó caer todo su peso en el sofá y se acurrucó como un niño buscando un consuelo imposible.

hizo sonar algunas canciones intentando provocar los recuerdos, pero sólo consiguió acentuar la melancolía.

olió sus manos que olían a ella, a ese delicado aroma de su crema hidratante, pero al aspirar, aquellas partículas rasgaron su corazón.

cerro los ojos, los apretó con fuerza con la intención de evocar recuerdos cercanos, y el crepitar de un fuego ayer amigo, acribilló su cara con chispas candentes.

volvió a respirar, volvió a suspirar, y el renovado aire le hizo recordar algo pronunciado por su amor, «no recuerdes, imagina, traslada tu mente a mi lado, y la fuerza de mi corazón te traerá conmigo».

quitó presión a sus ojos cerrados, relajó la tensión de sus manos, de su espalda, de su rostro, y recuperó la sonrisa de plata…

de forma inmediata imaginó aquellos ojos mirándole con cariño, imaginó aquella risa contagiando la propia, imaginó aquella voz, música celestial, imaginó aquellas manos erizando toda su piel, imaginó aquellos labios besando los suyos, y un tsunami de felicidad se desbordó en forma de perlas saladas, lágrimas de amor.

su casa se llenó de su esencia iluminando cada rincón, y millones de partículas de ella flotaron a su alrededor llenando cada espacio antes vacío.

era una luz principesca, era un aroma «real».

el encuentro

ella le recibió en la puerta con una sonrisa, una sonrisa que hoy era pícara, atrevida. Estaba casi desnuda, recién salida de la ducha. La abrazó con efusión, tenía muchas ganas de ella, y el primer beso fue eléctrico, haciendo reaccionar a cada una de sus terminaciones nerviosas, como una enorme explosión de fuegos artificiales.

besándose llegaron a su habitación. Ella le apartó suavemente, quería terminar de vestirse y él se sentó en su cama mirándola con lujuria.

se acercó lentamente, sonriendo pícaramente de nuevo, situándose entre sus piernas. Lentamente subió su camiseta, la única ropa que llevaba puesta, mostrando el pircing del ombligo y esa barriguita que tanto gustaba a él acariciar. aprovechándose de la distracción de él le robó un beso que terminó con un sensual lametón en los labios lo que provocó que él cerrara los ojos y extendiera sus manos hacia ella rodeando su cintura, atrayéndola hacia su cuerpo, de forma que sus pechos chocaron con su cara.

ella volvió a apartarle, y volvió a besar fugazmente sus labios, sin darle tiempo a juntar sus lenguas, y tras ese beso, otro y otro, y otro, mil besos que él recibía con los ojos cerrados, sintiendo la suave caricia provocada por sus labios.
las manos atraparon su trasero, y muy despacio bajaron por sus piernas, retornando hasta su entrepierna que notó recién depilada, suave y húmeda.

arrancó con violencia la camiseta, dejando al descubierto toda su desnudez. Ahora fue ella la que rápidamente quitó su ropa, necesitaba sentir su piel, quería sentir su pecho pegado a su cuerpo.

él abrió su boca invitándola a besarle, fue un beso largo e intenso, casi violento. Sus lenguas se abrazaron y juguetearon, provocando una pasión desmedida. Frotó mis manos para calentarlas ligeramente. Las yemas de sus dedos encontraron el camino desde sus caderas hasta sus senos, que se mostraban altivos y provocadores. Con la palma los bordeó, deslizándola sutilmente de arriba abajo, sin cubrirlos plenamente, sólo bordeándolos, mientras miraba sus claros pezones que se endurecían al contacto. Besó generosamente sus labios, para luego concentrarse plenamente en sus pezones.

le gustaban sus pezones, no muy oscuros, pequeños y puntiagudos. Con la punta de la lengua los lamió rodeándolos, dejando humedad allí por donde pasaba. Atrapó la punta entre sus labios, ejerciendo un poco de presión, no mucha, sólo la necesaria para estremecerla de placer.

sus dedos comenzaron a jugar en su abdomen, tocando ligeramente, deslizándose más abajo, para terminar acariciando su entrepierna, cerca y lejos a la vez; luego sus muslos, nuevamente su vientre, otra vez sus piernas. Ella se agitaba, buscaba sus manos, se abría y suspiraba.

pronto sus dedos bajaron hasta encontrarse con su humedad. Una suculenta humedad que tentaba su lengua. Deslizó los dedos suavemente. Sintió su clítoris como si palpitara, y lo palpó con cuidado, a una velocidad incitante pero moderada.

ella se retorció un poco, gimió, le asió por el cuello, para luego levantar su rostro a la altura del suyo y le comió la boca. la besaba mientras sus dedos la complacían. Sus caderas habían comenzado a moverse, buscando arrancarle más intensidad a sus caricias. Él la separó un poco y la miró fijamente. Con mucha lentitud comenzó a introducir un dedo dentro de ella, luego fueron dos. Ella le miraba y él a ella. Estaban igual de excitados, podían verlo en sus ojos.

dejando muchos besos por todas partes, fue descendiendo, hasta que su lengua probó lo que tanto había estado esperando.

su cuerpo se tensó una vez más mientras la punta de la lengua acariciaba pacientemente su clítoris. La movía con movimientos circulares, luego la presionaba intermitentemente, acercando más sus labios para intentar atraparlo entre estos, y chuparlo y succionarlo a su antojo. Ella volvió a estremecerse. Introdujo su lengua. Ella sintió su cuerpo tensarse, y sus manos sujetaron las sábanas con fuerza.

el la separó con cuidado, mimándola. La volvió e hizo que apoyara sus manos sobre la cama de forma que le mostrara su trasero. Ahora su lengua jugueteó en su culito, lo lubrico lo suficiente para introducirla en él.

ella gemía intensamente y le pidió que la penetrara, ya no podía más, él tampoco. Su pene entro despacio en su vagina, cada centímetro era sentido y disfrutado por ambos, que unían sus gemidos en gritos de placer.

el movimiento se torno cada vez más rápido, los muslos de él chocaban con su trasero provocando un agradable sonido acompasado cada vez más intenso y rápido hasta que los dos aullaron. Los espasmos cálidos de él provocaron aún mayor placer en ella.

cayeron exhaustos sobre la cama, se abrazaron, se volvieron a besar, sus manos se entrelazaron un momento para terminar en un infinito abrazo.

tu luz

hoy al amanecer he llorado lágrimas de felicidad, lágrimas de colores, lágrimas que han regado la ilusión que siembras en mi cada día, y mis dedos las han recogido para dibujar reflejos imposibles, trazando en el aire tu rostro contra el cielo, provocando la sonrisa de las nubes.

hoy al amanecer tu luz ha eclipsado la del sol, ha guiado mi despertar revelando el camino que irremediablemente me lleva a ti, a tu corazón.

a tu lado

llueve ilusión en mi vida,
llueve ilusión a tu lado,
empapas mi ser con tu risa,
germina mi alma a tu encuentro.

orientas un cielo infinito,
alumbras senderos de gloria,
ubicas razones ocultas,
amaneces en mi dulcemente.

tu mirada abre ventanas,
ventanas en mi corazón,
lo leo en tus ojos princesa,
para mi eres tú la razón.

razón de ser y crecer,
razón para andar y avanzar,
única causa en mi vida,
la causa de ser lo que soy.

tu presencia inflama mi piel,
tu contacto me conmueve,
me miras y me estremezco,
te siento y me siento vivir.

estar juntos…

estar juntos es saber que si das un traspiés tienes alguien en quien apoyarte,

es saber que si te caes hay alguien que te ayudara a levantarte,

es saber que sufrirá tu dolor como si fuera suyo y a pesar de todo te sonreirá.

estar juntos es saber que uno + uno es mucho más que dos, porque estar juntos es ser UNO, y cada uno de los unos es mucho más que uno.

si hay alguien a tu lado, si hay alguien contigo, que quiere mucho más que disfrutar de ti, eres afortunad@, porque el sufrimiento será más llevadero y el disfrute, el placer, la alegría, será inmenso, podrás ver y sentir «fuegos artificiales» con solo su presencia.

yo soy enormemente afortunado OYAMANEM SM

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