A los ibones de Anayet

Subiendo con un buen amigo, Rafa Beisti, a los ibones de Anayet.

No lo hicimos por el camino habitual  desde el Corral de las Mulas (en Formigal) siguiendo el Barranco de Culivillas, sino que optamos por subir por Espelunciecha.

En algo menos de una hora, habíamos llegado al collado, a la base del pico Espelunciecha, desde donde se tiene una espectacular vista de la Rinconada (inicio del valle de La Canal Roya) y del Anayet.

Merece la pena ver esta vista!!!

Subiendo de esta forma, se consigue, alcanzar una altura considerable en menor tiempo, ya que se parte de una altura superior (desde el último parking de la estación de Formigal), y en la primera hora de camino (en la que se está más fresco) se alcanza casi la altura de ibones.

Una vez aquí, hay que rodear el pico Espelunciecha, siguiendo una senda no muy bien marcada y el camino es prácticamente llano.

Rodeando este pico, se ven multitud de marmotas, que avisan de nuestra llegada a sus congéneres, y sarrios, que bajan a primera hora a beber de los múltiples mini-ibones que se encuentran por estos parajes.

De camino a los ibones vemos desde arriba un pequeño ibón desconocido para mi hasta hoy, el Batallero.

En poco mas de una hora, a buen ritmo, llegamos a la pradera que precede a los ibones de Anayet. Está repleta de vacas y terneros descansando placidamente en este paraiso.

El primer ibón que vamos a ver es el que se encuentra a la izquierda y que poca gente conoce y visita. Se encontraba casi seco, pero nos ofrece una perfecta vista del Midi d’Ossau.

Tomamos un bocado y vamos a ver el Anayet inferior que rodeamos por su parte izquierda para acercarnos al superior y desde su desagüe ver de nuevo la Rinconada y la Canal Roya, pero esta vez desde la base del Anayet.

ibones anayet

El ibón superior es una maravilla, de aguas frías de color azul-verdoso y rodeado casi al completo de rocas.  Curiosamente es mucho menos visitado que su hermano inferior siendo infinitamente mas bello.

La bajada la hacemos por el Barranco de Culivillas, lo que nos permite disfrutar de los infinitos rincones que ofrece este barranco. Rincones donde descansar y abandonarse a la soledad de los pensamientos propios y escuchar solamente el correr del agua. Aconsejo darse un baño en cualquiera de las pozas que se encuentran en el camino.

 

 

Equipaje de mano en los aviones

Llevo una temporada haciendo 2 viajes por semana en avión, Madrid-Santiago-Madrid, con Iberia.

En teoría, Iberia, en su clase turista permite en cabina (como equipaje de mano) una única pieza cuyas dimensiones no excedan los 115 cm (de perímetro total, largo+ancho+alto) y cuyo peso total no sea superior a 10 kg.

Esta norma es incumplida repetidamente (yo el primero). Las maletas que se suben al avión, exceden habitualmente de estas medidas, y además mucha gente acompaña esta maleta con otro “bulto”, mochila, maletín, bolso, etc. normalmente con un ordenador portátil. Esto causa frecuentemente un jaleo fenomenal en el proceso de embarque. Me ha tocado vivir un retraso de casi 45 minutos porque no había forma de colocar todos los equipajes de mano en los compartimentos habilitados y nadie quería que su equipaje fuera trasladado a la bodega del avión.

He de decir, que esto no sucede, en otros países europeos, que al menos aparentemente son más serios. En Inglaterra he visto negar el acceso al avión a un pasajero por que su equipaje de mano sobrepasaba las medidas reglamentarias.

También es cierto, que la mayoría de las personas con las que he comentado este tema, coinciden en que en España estamos mal acostumbrados, por los retrasos, las pérdidas de equipajes, etc. que han sido habituales en nuestra compañía aérea de toda la vida.

Yo mismo, cambié de estrategia al hacer mi equipaje tras la experiencia del primer viaje a Santiago, ya que a la vuelta, se sumo el retraso en la llegada (aunque los pilotos “no” estaban en huelga encubierta), la larguísima espera de los equipajes en la T4, lo que provocó que no llegara a Atocha a tomar el tren, eso sin tener en cuenta los nervios, sudores, agonías, etc. A partir de ese día, mi equipaje va en cabina, en una maleta pequeña-mediana que ocupa seguramente más espacio del que debía.

Santiago de Compostela

Llevo toda la semana en Santiago, trabajando, pero sobre todo disfrutando de esta maravillosa ciudad. Pasear por el casco antiguo de Santiago, es sumergirse en tiempos remotos. Sus calles porticadas, sus innumerables plazas llenas de encanto, sus cafeterías y tiendas con pedigrí y todos sus rincones, iglesias, conventos, …

Una de las cosas que más me han gustado, ha sido el mercado de abastos, perfectamente integrado en el ambiente del casco antiguo. No dejeis de visitarlo, merece la pena.

Bueno, seguiré trabajando y disfrutando de Santiago durante unas semanas más.

Me voy a Santiago de Compostela

Mañana me voy a Santiago de Compostela, 3 meses, a trabajar para la Xunta. Hace algunos años ya pase por esta magnifica ciudad gallega, pero casi no tuve tiempo de conocerla, tan solo pasear por la plaza de la catedral y por alguna de sus calles cercanas.

Ahora voy a tener tiempo de conocerla, 3 meses. Además, como las tardes las tengo libres, voy a disponer de mucho tiempo para conocer la ciudad y su gente.

Me gustaría que me ayudarais, que me indicarais por dónde empezar, cuáles son los sitios que merecen la pena, para no tener que “tirar” de guía turística, que habitualmente no incluyen determinados sitios que sólo los lugareños saben apreciar. Rincones, tiendas, rincones, bares, paseos, cualquier consejo será bienvenido.

Pues nada, que mañana lunes (8 de diciembre) me voy para Santiago y espero poder contaros cosas interesantes.

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